Después de dar todo un recorrido por tus inumerables publicaciones dedicados a mi persona (otra vez), no tengo más que decir: ¡Chingado! Como te quiero.
3.31.2010
3.30.2010
3.20.2010
3.18.2010
3.08.2010
3.07.2010
Diez4

Sala de videos Centro Cultural Tijuana
Marco Tulio Castro, Wilberth Chong,
Marco Tulio Castro, Wilberth Chong,
Juan Carlos Domínguez, Rodolfo del Angel
3.03.2010
3.02.2010
Estoy confundida
¿Por qué los más faltos de ética, profesionalismo y testosterona son los que reciben los mejores puestos?
3.01.2010
Máquina del tiempo.
Todos las mañanas los 30 minutos que recorro de camino a mi trabajo pasan por mi cabeza muchas cosas. Viajo al pasado con tanta facilidad, como si mi cerebro fuese una máquina del tiempo. Y pensándolo bien si que lo es. Funciona a toda velocidad, yo la hago funcionar.
En segundos me voy años atrás, luego a años futuros; después regreso al presente, recuerdo cosas pendientes, planeo mi día. Hago y deshago el mundo, mi mundo, en solo treinta minutos.
Me gusta recordar y lo hago mucho. Por ejemplo, Todos los días paso por un lote baldío que ahorita esta muy verde. Ahí siempre esta un caballo pastando y de fondo el mar azul, tranquilo y resonante. Cada mañana que veo eso no puedo evitar acordarme de Esteban, por el caballo. Pero hoy particularmente recordé el olor de la mar por las mañanas en Bahía. Me remonté hasta ese lugar, hasta el mar tranquilo, la mañana fresca, antojable para nadar. Las risas de aquellos momentos, la serenidad de esa tierra y lo bella que es la naturaleza.
Luego de treinta minutos llego a mi lugar de trabajo y automáticamente la maquina del tiempo se detiene para centrarse en la realidad, un montón de casas por terminar, un ruidajo de maquinas, caoz y lodito presente por las lluvias pasadas.
A esperar los siguientes treinta minutos de regreso a casa.
En segundos me voy años atrás, luego a años futuros; después regreso al presente, recuerdo cosas pendientes, planeo mi día. Hago y deshago el mundo, mi mundo, en solo treinta minutos.
Me gusta recordar y lo hago mucho. Por ejemplo, Todos los días paso por un lote baldío que ahorita esta muy verde. Ahí siempre esta un caballo pastando y de fondo el mar azul, tranquilo y resonante. Cada mañana que veo eso no puedo evitar acordarme de Esteban, por el caballo. Pero hoy particularmente recordé el olor de la mar por las mañanas en Bahía. Me remonté hasta ese lugar, hasta el mar tranquilo, la mañana fresca, antojable para nadar. Las risas de aquellos momentos, la serenidad de esa tierra y lo bella que es la naturaleza.
Luego de treinta minutos llego a mi lugar de trabajo y automáticamente la maquina del tiempo se detiene para centrarse en la realidad, un montón de casas por terminar, un ruidajo de maquinas, caoz y lodito presente por las lluvias pasadas.
A esperar los siguientes treinta minutos de regreso a casa.
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